Es común muchas veces que una persona que quiere olvidar un mal momento tira la frase “me clavo una pastilla Rivotril con Vodka Smirnoff (muuuy barato) y ya todo me da lo mismo”. Pero esta exageración sobre el uso y abuso de las pastillas y remedios medicinales no es casualidad. Un mundo que cambia constantemente, con miedo hacia lo desconocido, el stress laboral y hasta sexual conlleva mucha presión.
Ante esta necesidad de contención ha llevado a un camino simple. “
Pero este festival de pastillas mas hace que no sea necesario un consejo médico y menos que menos una sana información.
Hoy los jóvenes y los niños son víctimas de este abuso. Es necesario tomar los recaudos necesarios. Extremando la prevención y sabiendo que por cualquier mínimo dolor no se resuelve mediante una pastilla mágica!. Podemos creer o no…Total como aparece en los programas de chimentos vespertinos “es de venta libre y se consigue en las farmacia como todo medicamento de confianza”